viernes, 19 de agosto de 2011

Punto y final

¿Cuántas veces juré que te había olvidado? ¿Cuántas veces dije que ya no sufriría más por ti? ¿Cuántas veces creí las mentiras que me contaba a mi misma para no sufrir? Quizás no esté tan afectada como pensaba pero aquí me encuentro llorando como una tonta, mirando el cristal de mi ventana, donde te veo reflejado. Me encantaría que todos esos detalles que tienes con ella hubieran sido para mí, pero a mí nunca me dijiste palabras tan bonitas. Sé que el momento que elegí era difícil, complicado, pero quería intentarlo. No pudo ser y, por una parte mejor. Tengo demasiados motivos para dejarte marchar, ¿por qué quiero seguir luchando? No me merece la pena torturarme por ti, así que creo que este es el final. Dejaré a tu recuerdo ir y no volveré a mirar más al pasado, no compensa. Fue un placer vivir aquellos bonitos momentos contigo pero lamento decir que se acabó. Gracias, gracias por todo; el fijarte en mí en algún momento fue un bonito regalo. La verdad es que nunca te olvidaré, estés donde estés.

No hay comentarios:

Publicar un comentario